El clown es juego y los juegos, juegos son

Uno de los elementos más importantes en nuestra forma de acercarnos al clown es el juego porque, sin duda, el juego permite a las personas desarrollar su creatividad, su alegría, su placer, su imaginación, su humor, su parte lúdica y libre.

La palabra JUEGO, se refiere a la “actividad no impuesta de orden físico o mental, que no busca un fin utilitario y a la que uno se entrega para divertirse y obtener placer”. Y, teniendo esto en cuenta en un mundo cada vez más especializado, más complejo, más cambiante, más inestable… el JUEGO también puede ser un valor para expresar las propias capacidades y aprender otras; para conectar con nuestras emociones, reconocerlas y aceptarlas; para vivir de forma alternativa, favorecedora, enriquecedora y significativa. Por eso, el juego es tan necesario para conectar con nuestro lado payaso puesto que, a través de él, aumenta nuestra capacidad de ilusionarnos y de implicarnos, y liberamos nuestra imaginación para explorar nuevos caminos.

El juego en la infancia es la forma más natural y feliz de conocer la realidad y de dialogar con ella. En la actividad lúdica, el aprendizaje se une al placer del momento, del presente. Cuando maduramos, es importante recuperar este valor del juego para transmitir desde la vivencia y el gozo, desde la imaginación y el grupo, desde la risa y los retos, desde la implicación, porque cuando jugamos nos implicamos globalmente. Y de esto sabe mucho nuestro lado payaso.

Einstein decía que “jugar es la forma más elevada de investigación”. Y estamos de acuerdo, el juego puede servirnos como laboratorio para experimentar y explorar sobre la vida misma. El juego crea reglas y necesidad de ajustarse a ellas con el objeto de avanzar y hacer frente a las trabas que vengan, impulsa el espíritu creativo hacia la búsqueda de soluciones y activa la imaginación, aumentando en riqueza y variedad la experiencia acumulada. Y esto es así en los niños y también en los payasos; en las niñas y en las payasas.

el juego

Desde nuestro planteamiento pedagógico, jugar significa comprometerse con el hacer, más allá de divertirse y relajarse. Jugar permite el conocimiento de uno mismo y de los demás y disfrutar con lo que se hace. Jugar abre las puertas a la escucha y a la empatía. Así pues, apostamos por el juego porque:

  • El juego “engancha”, divierte y libera a las personas adultas como propuesta interesante, estimulante y novedosa
  • El juego da valor al grupo y al otro, permitiendo una participación activa mental y física.
  • El juego permite potenciar la expresividad y las capacidades, y permite el error sin grandes consecuencias.
  • El juego permite investigar y experimentar, y comprometerse con diferentes puntos de vista.

Los juegos son herramientas de la alegría y la alegría, además de tener valor por sí misma, es una herramienta de la libertad, desarrollo personal y social. Apostar por el juego cooperativo y expansivo desde el clown, supone apostar por una poderosa herramienta de autoconocimiento y transformación porque, a través del juego, conseguimos:

  • Autonomía: se estimula la capacidad de decisión y la independencia psicológica.
  • Libertad: aumenta la capacidad de elección, de participar y de tomar iniciativas.
  • Actividad: estimula la participación y la implicación en el proceso formativo.
  • Vivencialidad: aprendizaje significativo, aprender haciendo y experimentando.
  • Ludismo: disfrutamos de la actividad y de lo que nos provoca.
  • Individualidad: desarrollo de las características personales, de las peculiaridades y singularidades.
  • Comunitariedad: estar juntos/as en el proceso de resolver, avanzar y llegar.
  • Desarrollo de la formación integral: activación formas alternativas de abordar el mundo.

Así pues, como dijo el poeta:

-¿Mas el arte? –
Es puro juego, que es igual a pura vida, que es igual a puro fuego.
Veréis el ascua encendida.
(Antonio Machado)

Reflexiones de Jesús Jara y Amaia Prieto