Contamos por igual

Concéntrica: En un lugar de València, de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme, había un superhéroe que luchaba contra el mal con sus extraordinarios poderes, día y noche, de lunes a domingo, las 24 horas de cada día, sin derecho a vacaciones, ni conciliación familiar, ni hora para el bocadillo, ni tiempo para ir al baño…

Traslúcido: ¡Vaaaale! Que me estoy agobiando con todos esos pequeños detalles sin importancia de las vacaciones, la conciliación o la hora del bocadillo cuando lo importante es el superhéroe y su lucha contra el mal. ¿Podemos volver a comenzar?

Concéntrica: Vale, ningún problema. ¿Quieres comenzar tú?

Traslúcido: ¡Síííííííííííí!

Concéntrica: Muy bien, Traslúcido. Comienza.

Traslúcido: (Muy contento) Comienzo.

Concéntrica: Comienza.

Traslúcido: (Muy contento) Comienzo.

Concéntrica: Comienza.

Traslúcido: (Muy contento) Comienzo.

Concéntrica: Comienza.

Traslúcido: (Muy contento) Comienzo.

Concéntrica: Traslúcido, ya no hace falta que lo digas más.

Traslúcido: ¡Aaaah! Vale, vale… En un lugar de València, de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme, había un superhéroe que luchaba contra el mal con sus extraordinarios poderes…

Concéntrica: … día y noche, de lunes a domingo, las 24 horas de cada día, sin derecho a vacaciones, ni conciliación familiar, ni hora para el bocadillo, ni tiempo para ir al baño…

Traslúcido: ¡Qué no!

Concéntrica: ¿Ah, no?

Traslúcido: Noooo… Bueno, a veces tenía mucho trabajo y no podía ver series… ni tocar la guitarra… ni leer un libro… Pero es que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Concéntrica: Vale, vale, sigue con la historia.

Traslúcido: En un lugar de València, de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme, había un superhéroe que luchaba contra el mal con sus extraordinarios poderes… Todo el tiempo, sin descanso, día y noche protegía la ciudad de todo tipo de maldades, aunque eso le costará esfuerzos y sacrificios personales…

Concéntrica: Pues lo que yo he dicho. ¿Podía quedar con sus amistades para hacer deporte?

Traslúcido: No, no, acababa cansadísimo todos los días.

Concéntrica: ¿Podía irse los domingos de excursión a la montaña con su familia?

Traslúcido: ¡Que va! Los domingos era cuando más trabajo tenía.

Concéntrica: ¿Podía dormir la siesta?

Traslúcido: No, pero es que un gran poder conlleva una gran…

Concéntrica: ¿Podía jugar con sus hijas?

Traslúcido: No, pero es que un gran poder conlleva…

Concéntrica: ¿Podía ir al cine o al teatro?

Traslúcido: No, pero es que un gran poder…

Concéntrica: …es un rollo que te obliga a renunciar a algunas aficiones  y placeres personales que te producen mucha felicidad.

Traslúcido: ¡Vaya! Pues sí, creo que tienes razón.

Concéntrica: Y otra pregunta, ¿quién se encargaba entonces de todas las responsabilidades familiares que él no podía cumplir?

Traslúcido: ¿A qué te refieres?

Concéntrica: ¿Quién llevaba a sus hijas al cole?

Traslúcido: La abuela

Concéntrica: ¿Y a las extraescolares?

Traslúcido: La abuela o la madre.

Concéntrica: ¿Y quién les ayudaba a hacer los deberes?

Traslúcido: La madre.

Concéntrica: ¿Y quién compraba y cocinaba para la familia?

Traslúcido: Casi siempre la madre… o la abuela que les echaba un cable.

Concéntrica: ¿Y quién limpiaba la casa, ponía lavadoras, planchaba la ropa…?

Traslúcido: Él fregaba los platos a veces.

Concéntrica: A veces.

Traslúcido: Sí… A veces… Pocas veces… Bueno, casi nunca. Pero es que un gran poder conlleva…

Concéntrica: ¿Qué te parece si cambiamos el cuento?

Traslúcido: Pues me parece bien porque esa situación era injusta y estresante, a ver cómo lo arreglamos.

Concéntrica: En un lugar de València, de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme, había un superhéroe que luchaba contra el mal con sus extraordinarios poderes, salvo…

Traslúcido: …Cuando tenía responsabilidades familiares.

Concéntrica: Sin descanso, salvo…

Traslúcido: …Los fines de semana

Concéntrica: Día y noche, salvo…

Traslúcido: …Las horas de dormir.

Concéntrica: Aunque eso le costará esfuerzos y sacrificios personales, pero…

Traslúcido: …Respetando su tiempo de ocio y su vida familiar.

Concéntrica: De esta manera nuestro querido superhéroe seguía protegiendo la ciudad de todo tipo de maldades.

Traslúcido: Pero, poco a poco, también le fue dando importancia a este otro tipo de heroicidad cotidiana…

Concéntrica: Y colorín colorado…

Traslúcido: …Éste y los anteriores cuentos se han acabado.

Concéntrica: Y cada vez más…

Traslúcido: Hombres y mujeres…

Traslúcido y Concéntrica: …Contamos por igual.

Cuento extraído de nuestra actividad para primaria Contamos por igual