CLOWN: EL VALOR DE LO AUTÉNTICO

Según el origen etimológico, la palabra autenticidad, viene del latín authenticus, que significa original, auténtico, que responde a sí mismo. El latín la tomó prestada del griego authentikós, que significaba primordial o todo lo que se relaciona con el poder absoluto. Se deriva de authentía (poder absoluto) y esa palabra de authentés “aquel que actúa por sí mismo, que toma la iniciativa y que es dueño absoluto de sus actos”.

Así pues, la AUTENTICIDAD es la cualidad de original, que responde a sí mismo; una cualidad que nos da el poder de tomar iniciativas y de adueñarnos de nuestras acciones, pensamientos y sentimientos. La autenticiad supone la decisión de ser reales y mostrarnos tal cual somos, de convertirnos en protagonistas de nuestra historia. Es la apuesta por la honestidad, de dejar que se vea nuestro verdadero yo.

La autenticidad es una de las mayores enseñanzas que nos deja el clown. Muchas personas, al finalizar nuestros cursos, muestran su sorpresa y su agradecimiento por el descubrimiento de sí mismas a través del clown. Se llevan muchas horas de diversión, de humor, de amor y también la sensación de que desde el clown tienen el permiso de ser él mismo, de ser ella misma.

De repente, nos sorprende nuestra capacidad de crear, de imaginar, de emocionar y emocionar-nos… Con el clown sentimos que somos, nos dejamos llevar, nos escuchamos, conectamos con nuestra originalidad y con el poder que nos da liberarnos para dejar de ser lo que creemos que deberíamos ser y abrazar lo que realmente somos.

Anna Quindle dijo “Lo realmente duro y realmente asombroso es renunciar a ser perfecto para empezar el trabajo de convertirse en uno mismo”. Y sabemos que el clown puede ser nuestro aliado en este camino de autencicidad y aceptación de la imperfección, desde la ternura, el humor y el amor. Porque el clown se activa en complicidad con nuestros límites, con nuestras deficiencias, nuestros defectos… y nos muestra que somos bellamente imperfectos, maravillosamente imperfectas…

En este sentido, nuestra payasa, nuestro payaso nos deja un legado en el cuerpo físico, mental y emocional: “no pierdas oportunidades, aprovéchalas, vivélas..”. Nos anima a no paralizarnos, porque el clown es un ser auténtico que acepta su imperfección… y eso, al fin y al cabo, es lo que le hace perfecto.

Jesús Jara y Amaia Prieto (y las lecturas de Brené Brown)